Lo primero, agradeceros a todos los que visitáis musicareas.com,
ya que sin vosotros todo esto no tendría demasiado sentido...
Aunque no se me da demasiado bien hablar de mí, os comentaré
que soy un músico que intento aproximarme a la música desde
todas y cada una de las formas que están a mi alcance, en ocasiones
un tanto contrastantes e incluso contradictorias pero que, en mi opinión,
hacen tan rico y especial a este "arte invisible".
Soy un apasionado de la música contemporánea, música
desgraciadamente poco difundida como es la música del siglo XX.,
como interprete, me fascina el Jazz, bueno no os he dicho que soy trompetista,
me encanta la música barroca, el flamenco, y también el
rock, soul, funk, reggae, la música electroacústica...(y
puntos "suspensitorios" como decía Mario Moreno), la música
electrónica, ciertamente, es muy prometedora.
Desde siempre he buscado distintos ángulos de visión para
intentar aprender y comprender algunos de los elementos más fundamentales
de la música, y como siempre me ocurre, cuanto más estudio,
cada vez tengo la impresión de que se cada vez menos, y me pregunto
¿para que sirve la música?, ¿es realmente un lenguaje universal?,
¿se puede reducir la música a notas? [...]
En mi opinión, la música es un arte tremendamente vivo y
a pesar de las enormes limitaciones que tenemos los músicos de
"culturas civilizadas", encaprichados en intentar resumir la inmensidad
de la música en notas, la música amplía día
a día sus fronteras expresivas [...] recordemos por ejemplo cuando
el señor Moog, lanza al mercado el primer "sintetizador de consumo",
éste, no poseía un teclado para disparar los sonidos que
podía generar el sintetizador, sencillamente porque la propuesta
era la de un nuevo instrumento sin limitaciones, capaz de crear sonidos
nunca escuchados, capaz de generar frecuencias que no corresponden a la
afinación de ninguna de las notas musicales, etc, etc, etc, bien
pues, como ya sabéis paso poco tiempo hasta que Moog se viera forzado
a incluir un teclado de piano a sus sintetizadores, con la repercusión
que aquello iba a traer a su revolucionario instrumento..., en cierto
modo su proyecto se vino a bajo. Una vez más la pereza imaginativa
del músico había servido para que los propios músicos
fuéramos los encargados de reducir el arte musical a su mínima
esencia, más aún si nos paramos a pensar que el uso generalizado
que le damos al sintetizador es el de imitar a instrumentos reales...
y hablo por mi mismo.
En fin, disculpa por el rollete y como decía Zappa, "...music is
the best".
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